13 de septiembre de 2013

Ningún pibe nace chorro

(la Luisa, jugando con el plumero)

Sabés que cuando yo bailaba en la comparsa tenía un traje de plumas que se ataba acá a la cintura. ¿y sabés qué hacían los guachos que iban a vernos? Me arrancaban las plumas! Te estoy hablando de allá por el 82, imaginate! Ahora no me debe ni entrar el traje ese jaja

Los guachitos me hacían pac! y me tironeaban las plumas por atrás, para robarlas. Sabés lo caro que sale cada pluma? porque son las plumas de avestruz, y tenés que teñirlas. Algunas de azul, otras de verde. Salen como 100 pesos cada una. Nosotros nos acercábamos a la gente para bailarles bien de cerca, y ellos nos tiraban cosas (?). Pero qué te digo que yo sentía los tirones por la espalda y no me daba cuenta, hasta que las otras locas me dijeron que no les baile tan cerca porque me estaban desplumando como una gallina.
Ahora son peores, capaz te roban el estandarte completo. O peor, te pegan un tiro directamente, porque ahora son re zarpados los pibitos.

Por si a los lectores de este blog, muchos de ellos asiduos portadores de trajes de plumas, les pasa algo parecido el comité editorial decidió hacer su aporte a la comunidad:

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