Sabés que yo tengo un vecino, que siempre me toca la puerta para pedirme cosas de comer y así porque no tiene nada. Y yo se lo doy, más vale. Bueno, qué te cuento que con la lluvia, a mi se me mojó un poco el colchón, en la punta. Bueno, mi prima la Yésica lo vió a mi vecino y le preguntó si no tenía un colchón para mi. Él le dijo que no, pero que le iban a dar algunos. Bueno, ¿viste que están repartiendo cosas por todos lados? Le dieron también a mi vecino unos colchones. Entonces fue a mi casa a buscar a la Yésica, pero se estaba bañando. Lo atendí yo, y me dijo "decile a Yésica que ya tengo el colchón que necesitaba. Pero es para vender".
Bueno, le dije. Esperame que le comento.
Le grité desde afuera el baño, y la otra empezó "pero que hijo de puta, negro de mierda! te das cuenta que estos negros no sirven para nada? les dimos de todo mil veces para que no se mueran de hambre, y ahora nos quiere vender el colchón que le regalaron! qué negro de mierda, ¿ves que hay que dejarlos que se mueran de hambre? La próxima vez que venga a buscar comida, lo voy a rajar a puteadas!
...
Bueno, salí y le dije que ya no precisabamos el colchón. Que el mío ya se había secado y que muchas gracias.