- ¡Ay! Ahora tengo que limpiar acá donde trabaja esta loca...
-¿Qué te pasa a vos?
- Callate que no te estoy hablando a vos, vos no sos la única loca que trabaja acá...
- ¿Y qué otra loca trabaja acá?
- Esa que viene a las once, re marica, revoleando el culo.
-¿El caballero?
- ¡No! La otra, la B...
- Ah, cierto...
Sigue monologando en voz baja, no se le entiende nada... Por ahí vuelve con una parábola:
- Viste allá había una que trabajaba y me tenía podrida... Dele decir, "mi marido, mi marido", todo era "mi marido" de acá, "porque el hombre" de allá, y a mí me daban ganas de decirle: "¡Callate que tu marido se monta a todos los putos!" Y un día se enteró y me dijo, estaba horrorizada, y yo le dije, yo ya sabía vistes. Entonces ella me dijo que por qué no le había dicho y yo le dije que a mí qué me importaba si al marido le gustaba la fiesta gay.
Se va con el trapo de piso y vuelve:
- A vos también te gusta la fiesta gay... Si te gusta la fiesta gay: ¡Soltate, salí de ese placard!
Está claro que la chonguera genera mucha atracción con los ya salidos del placard (btw, también conocida como la CACho, CAtCh, CAtCho, o como prefiera el mercado: Campera Atrapa Chongos)
ResponderEliminarSaltó la cheifi. Ahora solo falta empezar a facturar. Por menos de $3000, nada.
Eliminarvamos... todos sabemos que por un violeta con cara de Eva sos capaz de hacer todo, dos veces. Querete más, pedí al menos un violeta y medio!
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